Sesiones formativas en la Biblioteca

Como lo prometido es d(e)uda, el blog vuelve a la vida. Dentro de un rato llegará a la biblioteca otro grupo de alumnos para realizar la primera de las sesiones formativas recogidas en el Plan Lector. En ella se les adiestra en la organización y ordenación de los materiales, mientras que en la segunda se les formará en el uso del catálogo automatizado de la biblioteca, que es bastante similar al que se pueden encontrar hoy en día en la mayoría de las bibliotecas públicas y universitarias. Intentamos hacer que la sesión inicial sea lo más amena posible, y a veces terminamos convirtiendo la zona de trabajo en grupo en los aledaños de Mestalla. Pero en el fondo se trata, como siempre, de que lo aprendido en este pequeño oasis les sirva el día de mañana para salir al mundo y disponer de herramientas para manejarse de la manera más autónoma posible en otros mundos, es decir, en otras bibliotecas.

Que un poco de alfabetización informacional no hace daño a nadie es algo que viene a reafirmar el último manifiesto a favor de las bibliotecas escolares, redactado por la ENSIL y hecho público a principios de abril de 2010. Este manifiesto subraya, de paso, una realidad que a nuestros legisladores educativos parece resultarles tan invisible, y al mismo tiempo tan evidenciable, como el cristal de esos escaparates en los que terminas dejándote las narices: una biblioteca necesita un bibliotecario, y lo demás es desperdiciar recursos. Para celebrar el retorno al blog, me regalo la traducción de algunos pasajes:

1.    Las bibliotecas escolares potencian el rendimiento académico.
2.    Los beneficios y valores de las bibliotecas escolares son universales.
(…)
6.    Las alternativas meramente presupuestarias suponen una política equivocada y desfasada. No basta con otorgar flexibilidad presupuestaria a los gobernantes nacionales y regionales, y a los directivos escolares, para que instauren bibliotecas escolares bajo criterios propios.

En conclusión, el papel de un bibliotecario escolar que gestione un centro de recursos multimedia, y que cuente con habilidades técnicas y profesionales adquiridas a través de un plan de estudios acreditado, es absolutamente crucial para el progreso económico y social de cualquier país. La necesidad de una biblioteca, atendida a jornada completa por profesionales especialistas en información (bibliotecarios), en todos los centros de primaria y secundaria (y no sólo en los centros universitarios), es una necesidad absoluta para aquellas naciones que pretendan sobrevivir, prosperar y competir con éxito en el siglo XXI en el contexto de la Sociedad de la Información.